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  • Delia y Gustavo

Acidez

La acidez (el término médico es pirosis) es un síntoma muy frecuente en las personas jóvenes y en los adultos (y muy raro en los niños) que consiste en una sensación amarga o de ardor, dolor o quemazón en el estómago, el pecho y/o la garganta.


Este síntoma puede ser ocasional o muy frecuente y muchas personas suelen referirse a él explicando que es como una quemazón que sube desde el estómago hacia el pecho (en realidad el líquido es el ácido que habitualmente debería quedarse en el estómago y que en forma anormal sube por el esófago, que es el tubo que comunica la boca con el estómago).


Cualquier persona puede tener acidez. Existen ciertas circunstancias predisponentes tales como el estrés, la obesidad, el embarazo, ciertos alimentos como los cítricos, el café, el chocolate, el mate, la menta, la cebolla, las salsas, el vino y otras bebidas alcohólicas, el tabaco y algunos medicamentos, especialmente la mayoría de los analgésicos.


Algunas personas tienen acidez de vez en cuando o después de haber comido determinados alimentos, mientras que otras sufren acidez en reiteradas oportunidades, o casi siempre. La causa más frecuente de acidez es una entidad que se llama reflujo gastroesofágico o esofagitis por reflujo. Se trata de una condición benigna, en el sentido de que no pone en peligro la vida de la persona, pero puede ser muy molesta si no se trata. La acidez también puede deberse a otras enfermedades como la gastritis y la úlcera de estómago o de duodeno. Aunque son muy poco frecuentes, el cáncer de estómago y de esófago también pueden producir acidez, entre otros síntomas.


Si una persona joven (menor de 50 años) tiene acidez leve en forma ocasional y esta se va sola, en principio no es preciso preocuparse. Pueden tomarse algunas medidas para prevenir que aparezca la acidez, tales como: evitar los alimentos o las sustancias que la desencadenan, no acostarse inmediatamente después de comer, bajar de peso si uno está excedido, evitar las comidas muy abundantes, reducir el tamaño de las porciones y no utilizar la ropa muy ajustada (especialmente los cinturones) ya que esto favorece el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago.


Si la acidez es importante, se presenta en forma frecuente (varias veces por semana) o permanente, es conveniente pedir un turno con el médico para definir si es necesario hacer algún estudio (habitualmente una endoscopia) y un tratamiento adecuado. Esto puede realizarse sin urgencia y en forma programada. En las presonas mayores que comienzan con acidez sin haberla tenido antes es más posible encontrar una enfermedad.


El tratamiento de la causa más frecuente de acidez (el reflujo gastroesofágico) consiste en el uso de algunos medicamentos como los antiácidos, la ranitidina, el sucraflato y el omeprazol y sus derivados (lanzoprazol, etc.). Estos medicamentos pueden tomarse todos los días o bien cuando aparece la acidez y son muy eficaces para calmarla. Todos ellos son bastante seguros y tienen escasos efectos adversos.


Hay algunas personas que creen tener acidez pero en realidad tienen dolor de pecho ocasionado por enfermedad coronaria; por eso, es preciso consultar en forma urgente en una guardia si la acidez es muy fuerte, o si se presenta acompañada de falta de aire, dolor que se extiende al cuello, o al hombro, o transpiración abundante. También es necesario consultar inmediatamente si la acidez aparece con vómitos de sangre o deposiciones negras o sanguinolentas ya que en estos casos debe descartarse un sangrado digestivo originado en el estómago.

 

© 2020 - Delia y Gustavo

Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano de Buenos Aires

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