Search
  • Delia y Gustavo

Resfrío

El resfrío común es la enfermedad infecciosa más frecuente en todas las edades y tiene una característica fundamental: suele ser muy molesto. Sin embargo, afortunadamente es benigno y se cura solo, sin necesidad de recibir un tratamiento médico. La mayoría de las personas suelen tener entre dos y diez episodios de resfrío por año (los chicos más que los adultos) y no es necesario ir al médico cuando uno está resfriado.


La causa del resfrío siempre es un virus (hay varios tipos de virus que lo causan), muy contagioso, que se contrae principalmente por la cercanía con otra persona (gotitas respiratorias); es por eso que la gente se resfría más en invierno, porque los ambientes se airean menos y las personas están más cerca unas de otras, pero en realidad parecería que el frío no tiene nada que ver con la posibilidad de resfriarse.


El resfrío suele comenzar en forma brusca, mediante estornudos y salida de agua y moco por la nariz lo que determina que se ponga roja y se tape (congestión nasal). La persona también puede tener tos, dolores musculares, fiebre (generalmente no muy alta), dolor de cabeza, dolor de garganta, ronquera y cansancio. La característica principal del resfrío es la presencia de mocos; estos pueden ser transparentes, amarillentos o verdes (más frecuentes en los niños).


El resfrío suele durar entre una y dos semanas y se cura solo. Decir “se cura solo” implica un concepto muy importante: no hay ningún medicamento que modifique el tiempo que va a durar y uno nunca sabe si el resfrío que uno tiene va a durar uno, dos o quince días.

Ahora bien, esto no significa que haya cosas para hacer para sentirse mejor. A esto lo llamamos “tratamiento sintomático” y significa que uno trata el síntoma, pero no su causa ya que el virus del resfrío no tiene un tratamiento. Este es el motivo por el que los médicos siempre decimos que NO hay que usar antibióticos en el resfrío ya que estos sirven para “matar” a las bacterias (como en el caso de la neumonía, que casi siempre está causada por una bacteria) y no a los virus. Es decir, lo que suele hacerse en el resfrío es utilizar medicamentos para que la persona se sienta mejor y los síntomas sean menos molestos hasta que el cuadro se vaya solo; por eso se llama sintomático.


El tratamiento sintomático más eficaz e inocuo cuando un niño o un adulto está resfriado es el vapor de agua. La forma más sencilla de respirar vapor es dejar correr el agua caliente de la ducha en el baño, esperar a que se llene de vapor y quedarse cinco a diez minutos ahí. Esto puede repetirse entre dos y cinco veces por día. Si la familia tiene un nebulizador, puede ser más cómodo producir el vapor con el aparato, después de poner 5 mililitros de solución fisiológica. Si la familia no tiene un baño cómodo, ni nebulizador, es preferible no hacer nada y evitar el uso de ollas de agua caliente, que son muy peligrosas porque pueden provocar serias quemaduras.


Además del vapor y los remedios caseros (leche con miel, miel con sal, etc.) muchas personas utilizan todo tipo de medicamentos para el tratamiento sintomático del resfrío. El paracetamol, la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos usualmente ayudan a que la persona se sienta mejor, menos cansada, con más energía, menos dolor y, si tiene fiebre, que esta disminuya (en los chicos se recomienda evitar la aspirina cuando tienen fiebre). Los descongestivos nasales (pseudoefedrina, nafazolina, fenilefrina, etc.) son los fármacos más utilizados para el tratamiento sintomático del resfrío; mejoran la congestión nasal y pueden tomarse pastillas (cada 8 a 12 horas, durante no más de una semana) o usar gotas nasales (cada 6 horas, durante no más de tres días, porque si se usan por más tiempo suelen causar más congestión nasal, efecto que se conoce como “congestión nasal de rebote”). Los descongestivos son medicamentos bastante seguros pero pueden causar efectos adversos como: ansiedad, dificultad para conciliar el sueño, dificultad para orinar y dolor de cabeza. No deben usarse en los niños menores de dos años. Los antitusivos pueden ser útiles cuando el resfrío se acompaña de tos seca.


El resfrío común es tan frecuente que, además de los medicamentos antes mencionados, se usa todo tipo de remedios para combatirlo, entre ellos, los antihistamínicos, la vitamina C, las vacunas orales, los antivirales y los expectorantes. Ninguno de ellos mostró servir cuando se los comparó con placebos.


El resfrío es un cuadro benigno y, por lo tanto, no debería representar un motivo de consulta para acudir a una guardia o llamar al médico en forma urgente. En muy pocos casos el resfrío común se complica con una infección viral o bacteriana del oído (otitis media aguda), de los bronquios (bronquitis aguda), de la garganta (faringitis aguda) o de los senos paranasales (sinusitis aguda) y, por lo tanto, es importante el seguimiento médico en los casos que no evolucionan bien.


Si una persona (tanto un niño como un adulto) tuvo un resfrío, y se curó solo, no es necesario que consulte al médico ya que se trata de un cuadro común, que no tiene implicaciones serias para la salud, ni obliga a realizar ningún tipo de estudio de control.

 

© 2020 - Delia y Gustavo

Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano de Buenos Aires